El Instituto para la Investigación Bioespiritual es una red internacional no lucrativa, sostenida por sus miembros, que no está afiliada a ningún interés político, comercial o religioso.
Lo que une esta organización es la convicción creciente de que la humanidad nunca va a avanzar en su búsqueda de paz global y el cuidado responsable de nuestro planeta, hasta que descubramos una sencilla “práctica espiritual” para la vida diaria cimentada en el cuerpo. Una práctica que gradualmente revela el don sagrado de toda vida y nuestra unión con todo lo que existe.
La verdadera solidaridad humana yace en la profunda y unificante experiencia en el cuerpo, sin importar interpretación histórica o religiosa, o tradición cultural en el seno de la cual puede o no existir esta práctica. El “hábito” de la sensación sentida está disponible a todos los seres humanos si no están condicionados a bloquear su desarrollo.
Cuando Saul Bellow recibió el Premio Nobel de Literatura, habló cálidamente del sentido que Joseph Conrad tiene de tal experiencia. Conrad una vez escribió, “...debemos encontrar la dimensión de don en nuestro ser, buscándolo bajo los destrozos de muchos sistemas...”El Instituto fue fundado para ayudar a descubrir este siguiente paso educativo en la evolución humana, al buscar una práctica corporal sencilla que trascendiera las diversas culturas y pueda formar el fundamento para la paz en los cuerpos de personas comunes alrededor del globo.